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La modernización de Angola después de la guerra

Joao Baptista Matos

Después de la guerra civil, Angola se vio refrescada por una oleada de voluntad y nuevos proyectos, el estado dirigido por el presidente Dos Santos empezó a reconstruir las ciudades con la ayuda de las grandes riquezas minerales del país.

La construcción de nueva infraestructura para la minería y las explotaciones petroleras fue seguida por la construcción de aeropuertos, puertos para él comercio y nuevos proyectos para mejorar la sanidad, la educación, además de la construcción de nuevas vías ferroviarias.

Hoy en día Angola se ha convertido en un destino fijo para el emprendedor, Luanda es un claro ejemplo de esto, ya que ha sufrido un crecimiento muy acelerado durante los últimos años. A pesar de ser el escenario de sangrientas batallas durante la guerra, que dejo la ciudad casi en ruinas, actualmente es conocida por su enorme progreso respecto a la infraestructura, contando ya con rascacielos de más de treinta plantas.

La industria también se ha visto renovada durante este proceso, resumido en un programa de industrialización integral que prevé una modernización casi total de la industria para el año 2017, esto ligado a la investigación e integración de nuevas tecnologías a los procesos industriales supondrá un mayor desarrollo a corto y largo plazo, el gobierno se ha comprometido para establecer mecanismos de cooperación tanto nacional como internacional para reforzar las capacidades y la renovación de la maquinaria industrial, sin duda una iniciativa que rebautizara la industria angoleña.

Joao Matos Baptista

La educación en Angola

Después de obtener la independencia la educación se hizo gratuita y obligatoria para niños entre 6 y 9 años. En el año 2000, algo más de un millón de alumnos estaban inscritos en la enseñanza primaria, sumando más de un 40% de los infantes del país. Por otro lado la educación secundaria y superior solo recibió un 19% y 1% respectivamente. En el año 2001 el gobierno se comprometió a mejorar la situación, debido a que el 42% de la población era analfabeta, esto fue provocado por la carencia de infraestructuras y profesorado cualificado debido a la guerra civil.

En 2008 y 2009 se inyectaron importantes sumas de dinero en la enseñanza primaria, tanto en infraestructura como en la contratación de personal cualificado, procedentes de países aliados como Portugal y Cuba.

Durante la época colonial, la educación angoleña fue casi olvidada, en la enseñanza primaria, por ejemplo, existía una separación racial entre las escuelas, que estaban compuestas para blancos, mestizos y negros, además de las escuelas rurales, más pobres en recursos y profesorado para la población indígena. Con la abolición del Estatutos do Indigenato en 1962, se acabó con la separación racial de las escuelas y la población negra fue reconocida como ciudadanos, en las ciudades las escuelas abrieron sus puertas a todos aumentando considerablemente el número de alumnos, mientras que en las zonas rurales fue promovido un sistema de escuelas misioneras, aunque la calidad de la enseñanza impartida en estas seguía siendo inferior a la de las ciudades.

La Universidad Agostinho Neto (UAN) era la única universidad pública tras la independencia del país, fundada en 1976, fue construida en el último período colonial. Tras la independencia, la UAN creó campus en las ciudades más importantes del país, contando en el año 2000 con algo más de 40 facultades. En 1991, se puso fin al régimen de partido único y fue fundada una democracia multipartidistas, esto provocó la construcción de numerosas universidades privadas. En el año 2010 ya se habían construido 20 universidades privadas, principalmente en Luanda, Benguela y Lubango. En 2009 la UAN (Universidad Agostinho Neto) se dividió quedando solo el campus de Luanda y una extensión en la provincia de Bengo.

En la actualidad el sistema educativo dista mucho de lo que era antaño, el índice de alfabetización es de un 70%, reconocido como positivo a nivel internacional. Aunque todavía existen numerosos problemas que solventar en la educación angoleña, mayormente en las zonas rurales, donde la infraestructura es menor y escasean los materiales para la construcción de nuevas escuelas. Además, muchos pueblos se encuentran muy mal comunicados con otras regiones y los alumnos deben andar varios kilómetros para asistir a clase.

Por otra parte la intervención de organizaciones solidarias como Unicef fomenta la construcción de nuevas escuelas para las zonas rurales, además de la contratación de profesores cualificados para impartir las clases.

João Baptista Matos

La danza como forma de expresión del pueblo angoleño

En Angola se distinguen muchos géneros de música, todos con diferentes significados, contextos y formas, como un medio de comunicación religiosa, rituales y festejos, convirtiéndose en un protocolo social fundamental para el pueblo de Angola.

La danza en general tiene una participación casi constante en la vida cotidiana, aplicándose en un contexto cultural y sobre todo social, mezclándose lo moderno y lo tradicional en los diferentes estilos de música y baile. Una conexión que se ve fortalecida por los jóvenes en las distintas celebraciones sociales, haciendo de la danza un factor vital para la integración social, mostrando así la propia identidad de la persona y su compromiso con el espíritu de la comunidad.

Debido a la colonización portuguesa, Angola cuenta con un festival de mezcla de culturas apreciable en algunos estilos de baile presentes en otros países como Brasil y Mozambique. Entre los numerosos estilos de baile, predominan la semba, una antigua danza africana posteriormente divulgada en la época colonial en países como Bolivia y Brasil. La semba es una danza tradicional usada para ocasiones familiares y su nombre proviene del idioma kimbundu, que significa ombligo, “la danza del ombligo”.

Otros de los estilos más usados, es el Kizomba, baile y género musical que empezó a componerse entre finales de los 70 y principios de los 80 en Angola. A mediados de los 80 varios grupos angoleños empezaron a componer canciones derivadas de la semba, obteniendo un éxito rotundo entre sus compatriotas. Este estilo comenzó a esparcirse rápidamente por países como España, Francia, Brasil y por supuesto Portugal, popularizándose rápidamente por todo el globo, como consecuencia surgieron diferentes variantes como la Tarraxa, diferenciada por la fuerza de la batida y el tempo de la música. En la actualidad, existen artistas kizomberos que divulgan su música por todo el planeta, entre los que destacan Mika Mendez, Nelson Freitas, Suzana Lubrano, además de artistas angoleños como Anselmo Ralph, Big Nelo o Matias Damazio.

El tercero y último género musical más importante de Angola es el Kuduro, un estilo influenciado por otros géneros como el sungura, kizomba, semba, sungura y ragga. Posee un ritmo parecido al Kizomba pero con un paso más pausado y tranquilo, de letras muy básicas generalmente cantadas en portugués, además de lenguas originarias de Angola, como el quimbundo. Este estilo causa furor tanto en Angola como en Portugal, donde es fácil escucharlo en las discotecas.

João matos Baptista

Imbondeiro, símbolo de vida

El Imbondeiro o baobá, es un enorme árbol capaz de alcanzar los treinta metros de altura, posee la capacidad de almacenar en su tronco hasta 120.000 litros de agua, por lo que se le conoce como el árbol botella. Dentro de Angola, podemos encontrar a este coloso principalmente en la floresta de Mayombe, al norte del país.

Su nombre científico es Adansonia digitata, comúnmente conocido como baobá africano, debido a que solo crece en este continente. Posee un tronco que se va estrechando en forma de cono, con hojas caducas que brotan entre los meses de Junio y Enero, si recibe la suficiente humedad mantendrá las hojas todo el año. Curiosamente el baobá florece durante una sola noche al año, un único día entre Mayo y Agosto, momento en el que los murciélagos aseguran la polinización de la planta.

Su fruto, denominado múcua, posee una forma aovada, con un tamaño de entre 10 y 45cm. Cuando el fruto madura, cae del árbol y al abrirlo nos encontramos con la pulpa deshidratada, de aspecto polvoriento y color blanquecino, tiene un sabor ligeramente ácido. Cabe destacar que este árbol contiene una enorme fuente de sustancias curativas, sus hojas son ricas en hierro, calcio, proteínas y lípidos, además, es un poderosos antidiarreico y baja la fiebre y la inflamación. La cáscara del fruto suele utilizarse como plato, sobre todo en las zonas rurales y la pulpa puede emplearse para ayudar a curar enfermedades como el sarampión, la disentería y la varicela. Además, las raíces del árbol joven se pueden cocinar obteniendo un alimento parecido a los espárragos.

El baobá es considerado un árbol sagrado en toda África, portando agua, ritos y leyendas a partes iguales. Una antigua leyenda africana cuenta que si un muerto es sepultado dentro del baobá, su alma vivirá hasta que el árbol muera, algo irónico, ya que el imbondeiro puede durar hasta seis mil años. En Angola, talar un imbondeiro es considerado sacrilegio, como muestra de respeto, solo es utilizado como material de construcción si no hay otro más adecuado.

Joao Baptista Matos

Welwitschia, la planta milenaria

Conocida como welwitschia mirabilis, puede hallarse en las regiones desérticas del sur de Angola y Namibia, donde es reconocida como símbolo nacional. Es una planta desértica, con un tronco grueso y dos únicas hojas de crecimiento continuo, que pueden alcanzar un diámetro superior a un metro.

Fue bautizada con el nombre del doctor Friedrich Welwitsch, que contribuyo al estudio de está. Sus hojas son perennes, opuestas de forma lineal y pueden llegar a medir hasta tres metros de largo. Se arrastran por el suelo creciendo de manera indefinida y se ven desgarradas y desflecadas por las puntas debido a la edad.

Otra de las singularidades de esta planta es su reproducción, posee una estructura unisexual presentes en el macho y la hembra, por lo tanto se la denomina dioca, esto quiere decir que debe producirse una reproducción biparental, necesita siempre dos progenitores para reproducirse. Esta especia se reproduce por semillas, que deben permanecer húmedas y expuestas al sol y al calor durante al menos dos semanas

Resulta difícil adivinar la vida de estas plantas, pero se calcula que tiene una longevidad de cerca de 1000 años, por eso se la conoce como el arbusto milenario. Se cree que esta planta sobrevive en ambientes tan adversos gracias a las densas nieblas que regularmente afectan a estas regiones, la planta absorbe el rocío nocturno del desierto a través de unas estructuras que poseen las hojas.

Fue descubierta en 1860, por el doctor Friedrich Welwitsch y es considerada una de las plantas más raras que existen, actualmente se encuentra en peligro de extinción. Como curiosidad, en Namibia es considerada símbolo nacional, la condecoración más alta lleva su nombre: Orden de la Antiquísima Welwitschia Mirabillis. En Angola se la conoce como tombwa, coincidiendo con el nombre de unas de las ciudades del país.